sábado, 7 de febrero de 2015

TRUJILLO: La historia libertaria tiene grandes episodios este mes de Febrero Rebelde.

La historia libertaria tiene grandes episodios este mes de Febrero Rebelde. El Comandante Hugo Chávez dirigió la operación y ante las cámaras de televisión del país admitió: “Compañeros: lamentablemente, por ahora los objetivos que nos planteamos no fueron logrados”. Desde aquella histórica aparición, de trascendentales consecuencias políticas, hoy es posible consolidar el Socialismo.

Los militantes de la Revolución Bolivariana cada 4 de Febrero (4F) ratificamos nuestro compromiso con la Patria; con el Comandante Supremo Hugo Chávez y su legado, patrimonio del pueblo venezolano y faro en la niebla a los países del mundo.

Febrero ha sido glorioso desde nuestras primeras gestas independentistas y posteriores luchas refundistas. En este mes se conmemora el nacimiento de grandes e históricos personajes como Fabricio Ojeda o Ezequiel Zamora.

Cada 4-F nos reencontramos los revolucionarios, los auténticos y los que hemos aprehendido en nuestras conciencias, corazón y venas los ideales de Bolívar, que siguieron Zamora, Ojeda, otros tantos y cuyo velo rasgó Hugo Chávez para regar con ellos la Patria y así enmarcar nuestras batallas en un solo principio y fin: la Independencia.

El Comandante Chávez, entonces teniente coronel, recogió fusiles, idearios, principios y valores y lideró, la madrugada del día 4 de Febrero de 1992 el rescate de la Dignidad Nacional, activando la “Operación Ezequiel Zamora” que forzó la muerte del ya agónico Pacto de Punto Fijo, agonía que había comenzado en 1989, tras la explosión social, ahogada el 27-F por Carlos Andrés Pérez con balas y muerte, suceso que recorrió el mundo como “El Caracazo”, día en que el pueblo demostró que sigue siendo el Bravo Pueblo de Bolívar que merece una Patria libre y soberana.

Entonces dirigió unos 2.300 efectivos militares, con emblemática banda tricolor en sus brazos, movilizados para derrocar al Presidente Carlos Andrés Pérez a su regreso del Foro Económico de Davos, donde había invitado a los participantes a invertir en “su” país. Un episodio en la historia que señala el punto más crítico de las luchas sociales y políticas acontecidas entre 1989-1992 en Venezuela.

“Con el 4-F de 1992 germina con sólida raíz la Revolución Bolivariana, cuya semilla había sido sembrada por el líder de la Rebelión y líder del proceso bolivariano, Hugo Chávez, en el alma y venas de muchos militares patriotas”, aseguró el G/J Henry Rangel Silva.

El hoy Gobernador Bolivariano del estado Trujillo, rememoró aquellas horas de angustia pero también de esperanza: “El 4-F fue un día muy difícil para todos nosotros, para esa juventud militar al mando de este hombre en quien creíamos y creemos enormemente, por sus condiciones morales, por su capacidad, su carisma, y su liderazgo…nos fuimos tras él porque vivíamos en un país muy difícil, las condiciones de Venezuela eran terribles, tan terribles que hicieron que un grupo de oficiales de la Fuerza Armada, (cuando en el aquel entonces la Fuerza Armada era formada por la derecha), que normalmente se rigen por la obediencia, decidieran salir porque el país no aguantaba esa situación”.

“Eso hay que recalcarlo siempre que vayamos a hablar del 4 de Febrero, recalcar las condiciones del país y que no fue un día fácil. Había muchas necesidades, el pueblo pasaba hambre, nuestros niños estaban desnutridos, pero sobre todo, reinaba la exclusión, la corrupción y el sectarismo”, recordó.

Claros estaban los actores principales de la Rebelión que ese era el camino; que frente a la crisis política, económica y moral que vivía el país, la respuesta de la Fuerza Armada, abrazando el pensamiento de Fabricio Ojeda, era necesaria y no había espacio para más espera. Había llegado la hora.

Para Francisco Arias Cárdenas, hoy también Gobernador Bolivariano del estado Zulia, el 4 de Febrero “rompió la columna vertebral de la dominación oligarca. Agotado el acuerdo social, la fe perdida en las instituciones y líderes políticos, lo que le quedaba al Gobierno era la Fuerza Armada y la probaron con toda la fuerza el 27 y 28 de febrero del año 89, pero esa acción denigrante, antipatriótica, solo sirvió para que el pueblo entendiera y comprendiera, y para que el ejército y el pueblo se sincronizaran y salieran a decir no más”.

Sabemos que el fin inmediato de la Rebelión no fue posible, pero fue la sentencia definitivamente firme de muerte al modelo político impuesto por el neoliberalismo. Aquel día Hugo Chávez asumió su responsabilidad y ante las cámaras de televisión se dirigió a los venezolanos: "Compañeros: lamentablemente, por ahora los objetivos que nos planteamos no fueron logrados (Â…) vendrán nuevas situaciones (…) el país tiene que enrumbarse a un camino mejor".

Palabras de aliento y esperanza. Un mensaje de trascendentales consecuencias políticas, que hoy sigue impulsando los cambios que nos llevan a la consolidación de este nuevo modelo político–económico que nos garantizará independencia económica, libertad plena, igualdad, paz mundial y la supervivencia en el planeta: el Socialismo. A 23 años de la Rebelión Cívico-Militar Chávez vive y la lucha sigue.

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